BLOG

Puede sonar incongruente pero si vives demasiado pendiente de las dietas, quizás estás empezando a olvidarte de saber vivir. Te propongo un “cambio de perspectiva”.

Las dietas se centran únicamente en números: número de calorías consumidas o quemadas, número de kilos,  gramos de comida, etc… El éxito de una dieta está asociado… a un número!. 

 

Un cambio de perspectiva se centra en ti. Se trata de alinear tu actividad física y tus hábitos alimenticios con tus deseos y objetivos reales. El éxito en este caso está asociado a lo que los cambios te hacen sentir acerca de ti mismo.

La mentalidad basada en la dieta presupone que alcanza cierto peso o cierta imagen es la clave de nuestra felicidad y de la resolución de otros problemas. Esto implica la imposición de seguir de forma estricta una pautas impuestas por la dieta (horarios, cantidades, tipos de comida, etc…) y no cumplirlas supone una gran decepción. Mientras tanto y por el contrario, descuidamos y prestamos menos atención a las cosas que realmente importan en nuestra vida.

Un cambio de perspectiva puede hacerte ver que el sobrepeso puede ser el resultado de otros problemas, no la causa. Tomar conciencia de estos problemas es la manera de solucionarlos (tanto tus problemas como el sobrepeso). Deja de centrarte únicamente en los números y mira en tu vida, quizás encuentres algunas pistas de dónde puedes prestar atención.

Seguir una dieta significa en más ocasiones de las que parece realizar un cambio en las técnicas que empleamos para realizar un cambio temporal y con una motivación externa: comer de cierta manera, hacer un poco de ejercicio, etc… pero esta mentalidad se centra en los resultados, de modo que cuando alcanzamos esos resultados ya no necesitamos las técnicas; progresivamente volvemos a comer como antes y dejamos de hacer ejercicio. Volvemos a la “normalidad”. Y los problemas que pensábamos haber superado… siguen ahí, incluso recuperamos el peso perdido.

Un verdadero cambio en el estilo de vida implica un cambio permanente, e interno, en nuestra relación con la comida y la actividad física. El problema no es lo que comes o cuánto comes, sino cómo comes y por qué. Utilizamos la comida como herramienta antiestrés, para gestionar nuestras emociones o distraernos de los pensamientos negativos. Es eso lo que en realidad hay que cambiar. Ser conscientes de cómo comemos y vivir esos momentos con verdadera atención plena, es uno de los trucos para “llevarnos bien” con la comida y en general llevar una vida consciente, tranquila y más feliz..

Esto no significa que cuidar la alimentación o tener un buen aspecto sean importantes. La cuestión es saber asumir la responsabilidad de aquello que está en nuestra mano y dejar de lado lo que no podemos controlar (por razones hereditarias o metabólicas) y que sin embargo ocupan nuestra atención llegando a mermar nuestra satisfacción por la vida.

Si en algún momento pierdes tu motivación, piensa dónde has depositado la responsabilidad, si está fuera de ti: una dieta, una tabla de ejercicios, un aparato revolucionario,… o está en tu interior. La próxima vez que te preocupes por la dieta a seguir o el peso que debes perder, pregúntate sobre los aspectos de tu vida en los que podrías mejorar y que has dejado un poco de lado. Plantéate un cambio en tu estilo de vida.

Share this:
Share this page via Email Share this page via Stumble Upon Share this page via Digg this Share this page via Facebook Share this page via Twitter
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Tagged with:
 

One Response to ¡Para de hacer dietas y empieza a vivir!

  1. […] Prohibiciones de la dieta. Las prohibiciones de la dieta generan emociones negativas que pueden provocar un aumento en […]

Leave a Reply