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Si eres fumador y empiezas a leer este texto, felicidades!!, tu curiosidad ya te está llevando a dar un paso más en esta escalada para dejar de fumar. ¿Seguimos o prefieres seguir como estás?

Seguro que has vivido lo que se llama el dilema del fumador: por un lado piensas: fumar mata, es muy caro, es una droga que me controla, está muy mal visto,…. Pero por otro actúan las “creencias limitantes” en tu interior: fumar me desestresa, me ayuda a concentrarme, un cigarro es un premio, fumar me acompaña, me relaja, necesito fumar para relacionarme mejor con los demás,…etc. ¿Crees que el tabaco hace todo eso por ti?. ¿No crees que eres tú mismo quien consigue esos efectos positivos al fumar? ¿Eres consciente de lo que tú mismo puedes hacer por ti?. La realidad es que esas creencias las hemos construido nosotros mismos. ¿Continuamos?

No quiero decepcionarte porque si lo que buscas aquí es un secreto para dejar de fumar, sólo puedo decirte una cosa: el secreto está en ti!!!. ¿Qué quiero decir con esto?. Lo primero que puedes hacer para dejar de fumar es pensar qué es lo que más te motiva para dejar de fumar. Busca una razón realmente tuya, interna, no impuesta por los demás o una respuesta convencional del tipo fumar es malo o es bueno para la salud. Piensa en profundidad qué motivo tienes para dejar de fumar. Es importante que pongas en positivo lo que has pensado (ejemplo: “oler bien y recuperar el olfato” en lugar de “oler mal”).

Llegados aquí te recuerdo que se deja de fumar por convicción, no por fuerza de voluntad.

Seguramente has intentado dejar de fumar en otras ocasiones. Vuelvo a felicitarte!!. Seguro que eres un experto en dejar de fumar y conoces ya lo que te va bien y lo que no. Los estudios demuestran que las personas que ya lo han intentado tienen más posibilidades de dejarlo. Pregúntate qué acciones te funcionaron en el pasado para dejar de fumar: comer caramelos, evitar ciertas situaciones, comer fruta, etc… busca todos los recursos que se te ocurran que pueden ayudarte a dejar de fumar. Hay personas que llevan un pañuelo perfumado en el bolso, para olerlo cuando sientan ganas de fumar y así recordar lo importante que es para ellas oler bien, otras recurren a técnicas de relajación, otras establecen que si no pueden remediar ir a por tabaco, han de ir andando a un estanco que esté a más de 1 kilómetro de distancia. Crea tus propias estrategias.

Ahora, permítete dedicarte unos minutos para estar solo, relajado, y aprovecha para visualizar tu éxito. Cierra los ojos e imagina cómo serás cuando no fumes. Cómo vas vestido, dónde estás, qué sonidos percibes a tu alrededor, qué te dicen los demás y qué te dices a ti mismo. Qué olores percibes,… describe esa situación con el mayor número de detalles. Poco a poco abre los ojos. ¿Cómo te sientes?. Es importante que tengas en mente tu imagen habiendo dejado de fumar. El camino será realmente más sencillo.

Ahora toca definir cómo lo vas a hacer. Los primeros pasos son los más difíciles. El “mono” del tabaco real dura 3 días. Llegados aquí, existe otra decisión a tomar: lo dejo poco a poco o de golpe. Al tratarse de cambiar un hábito, te recomiendo que vayas paso a paso. Trata de concretar haciéndote estas preguntas: ¿cuánto fumo ahora y cuánto voy a fumar en 3 meses?. ¿Y en 1? ¿Y en 2 semanas? ¿Y esta semana?. Plantéate pequeños pasos que sepas que vas a cumplir. Comprométete contigo mismo.

Pero puede que el camino no sea sencillo. Quizás encuentres obstáculos: puede que empieces a ganar peso porque comes más, tendrás tentaciones al estar con ciertas personas o en diversas situaciones como tomando un café,…. Piensa en esas situaciones y anticipa las alternativas y las soluciones que podrás utilizar para evitar fumar.

De todos modos, es importante que no te culpabilices si tienes una recaída. Estas no son fracasos, sino oportunidades de aprendizaje, aprovéchalas: qué ocurrió, cómo puedes evitarlo.

Y ahora tocan los premios. ¿Qué te vas a regalar con el dinero que vayas ahorrando?: masajes, un viaje, un nuevo bolso, etc… date el gusto porque te lo has merecido!!.

En resumen:

1. Busca tu verdadera motivación. Descubre tu para qué

2. Localiza experiencias de tu pasado exitosas y lo recursos que te sirvieron en el pasado

3. Visualízate cuando ya lo hayas conseguido

4. Define cómo lo vas a conseguir. Traza un plan

5. Anticipa soluciones a los posibles obstáculos. Aprende de los errores

6. Prémiate por los pequeños pasos conseguidos.

 

José Manuel Fernández, director de Saludality y exfumador de hasta 2 cajetillas de tabaco al día.

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